jueves, 31 de enero de 2013

Lo que no te mata...

...te fortalece...así dice un dicho popular, y he aprendido que es cierto. Pero a veces, fortalecerse de golpe puede ser peligroso. Por una parte, no mides tu propia fuerza y puedes dañar a otros, y al mismo tiempo, puede que creas que eres más fuerte de lo que realmente eres, lo que eventualmente te hará bastante vulnerable y propenso al fracaso.

Hay que saber identificar cuáles son nuestras fortalezas y debilidades en cada momento de nuestra vida, porque estas variables cambian constantemente en el tiempo. Lo que no podía lastimarte cuando eras más joven, quiza ahora puede causarte un daño irreparable. Y de la misma manera, lo que antes era un punto débil, puede haberse convertido mediante un trabajo sostenido en una gran fortaleza.

El primer semestre en el Externado suponía un reto por las condiciones en las que me encontraba emocionalmente. Dolido por la partida de la patria, lejos de mis amigos, mis familiares, mi novia, mis costumbres y rutinas, y particularmente, lejos de mi amada universidad, me hacían tan peligroso como un león herido. Durante ese primer semestre fui bastante sobresaliente dentro de la institución, ganándome el respeto de los profesores, la envidia de algunos estudiantes, y un par de buenas amistades. Ese primer semestre terminó de forma bastante exitosa. Y aquí es en donde entra el dicho con el que inicia esta nota: no solo no conocía mis fortalezas, tampoco conocía sus límites. Y eso, posteriormente, se convertiría en mi ruina.

Mis fortalezas no existían en el 2006, pero mi querida USB me permitió desarrollarlas: la capacidad de trabajo y dedicación, la perseverancia por la consecución de un objetivo, y las capacidades de análisis y comprensión de mi entorno. Mis debilidades, por otro lado, venían de tiempo atrás, pero no las había identificado...y no las identificaría hasta un tiempo después, cuando las cosas se pusieran complicadas: la soberbia, el ego y la impaciencia. Estas tres combinadas, y en cantidades elevadas, son sustancias muy venenosas para el alma, potencialmente mortales. Pero no comprendería eso hasta después de pasados dos años...

Lo que no te mata te hace más fuerte...pero si no tienes cuidado, tus fortalezas pueden matarte...

No hay comentarios:

Publicar un comentario